¿Qué material elegir para su impresión de caballete de acera?
Dos materiales, dos usos. La lona de 510 g está hecha para la calle: aguanta la lluvia, el viento y las manipulaciones diarias, y su opacidad evita que el visual se lea por transparencia a contraluz. El papel foto de 200 g plastificado ofrece un detalle fotográfico superior y unos negros más profundos; resérvelo para un vestíbulo, una galería o un porche cubierto, donde no reciba agua. Si solo pide el chasis, existe igualmente la opción sin material impreso.
Los formatos disponibles
El visual se propone en formato A1, es decir 60 x 80 cm: la altura de lectura de un peatón que camina, sin estorbar el paso. Dos estructuras lo sostienen. La versión con base descansa sobre un zócalo que se puede lastrar, útil en una acera expuesta al viento o delante de una terraza. La versión Eco, más ligera, se saca y se recoge en un gesto, lo que conviene a un comercio que instala y desinstala cada día.
Estructura, reposición y cambio de visual
Un caballete de acera dura mucho tiempo; el mensaje, en cambio, cambia a menudo. Pida el conjunto de estructura e impresión para un primer equipamiento, y después solo la estructura como reposición si un chasis ha sufrido. Prever varios visuales desde el principio permite alternarlos según la temporada o la carta. Para el interior del comercio, el caballete de mostrador retoma la misma lógica a escala de una mesa.
Preparar su archivo
Facilite un archivo a 300 DPI a la escala útil, en modo CMYK, con 2 mm de sangrado y 4 mm de margen de seguridad. Un caballete de acera se lee andando: tres líneas como máximo, un contraste nítido, un cuerpo de texto generoso. Coloque la información esencial en la mitad superior del panel.
2M Numérique a su lado
Imprimimos sus caballetes de acera en Manciet, en el Gers, en 100 % Made In Occitanie; nuestro compromiso responsable detalla en qué consiste. Le ayudamos a elegir el material según la exposición real de su fachada. Encuentre la sección caballete de acera y el resto de la PLV.